Entrada
en calor
(Primera parte de la clase o
actividad deportiva)
· Definición:
Es la preparación del organismo para una actividad de
mayor intensidad y que debe ser realizada de manera progresiva.
Desde el punto de vista
psicológico, la entrada en calor nos prepara para enfrentar con energía y
dinamismo el esfuerzo que se ha de realizar. Se intenta una adaptación tanto
física como social, tanto espiritual como psicológica.
· Tipos de calentamiento:
La primera parte de la clase debe ser rica en movimiento
y actividad. Las ejercitaciones seleccionadas deben ser de fácil organización.
Podemos distinguir un calentamiento “General” y uno “Específico”.
A)- GENERAL: También
llamada global. Las posibilidades funcionales del organismo, en términos
generales, deben ser llevadas a un nivel superior. Involucra los grandes grupos
musculares mediante movimientos de todos los núcleos articulares del cuerpo
(por ejemplo a través del trote).
B)- ESPECÍFICO:
Se efectúa específicamente según la disciplina, es decir, que se ejecutan
movimientos que sirven para calentar los músculos que están directamente
relacionados con el deporte que se practica.
IMPORTANTE:
El calentamiento general debe ser anterior al específico.
·
Formas de
ejecutar la entrada en calor: activamente, pasivamente,
mentalmente o en forma combinada.
1)- Calentamiento activo: la persona
ejecuta movimientos o ejercicios en forma PRÁCTICA.
2)- Calentamiento
mental: aquí se contenta con representarlos, pero exige de antemano una
formación en análisis del movimiento. Es particularmente económico después de
las lesiones. Empleado aisladamente es, en la mayor parte de los casos, de un
valor mediocre. En combinación con los métodos de “calentamiento activo” es, en cambio, de gran eficacia en varias
disciplinas técnicas, como por ejemplo en Gimnasia o Atletismo.
3)- Calentamiento
pasivo: en forma de duchas calientes, fricciones, masajes, etc., solo
contribuye muy poco a aumentar la performance ó a prevenir en forma suficiente
las lesiones.
a)-Por duchas o
fricciones: provoca recalentamiento sobre todo periférico, con vaso-
dilatación de los vasos cutáneos, por lo tanto una distribución sanguínea
difusa y un descenso de la tensión sanguínea.
Pero una preparación
adaptada a la “Performance”, exigirá como es el caso del calentamiento activo,
una subida de la presión arterial y una mayor irrigación, calculada a partir de
la musculatura que debe trabajar posteriormente. Por lo tanto, el calentamiento
por ducha, jugará un papel auxiliar en las disciplinas deportivas donde lo que
importa, sobre todo, es una elongación aumentada de los tendones y ligamentos;
solo sería un inconveniente en las disciplinas donde, por el contrario, los
acentos dinámicos son intensos, ya que la ducha va conjuntamente con una caída
suplementaria del tono muscular.
·
b)-Así mismo las diversas “formas de masajes”,
solo pueden tomarse como ayuda a veces necesaria, (por ejemplo para relajar
músculos espásticos), del calentamiento activo, ya que a través de este último,
se obtiene un aumento casi seis veces más fuerte de la irrigación sanguínea y
las diferentes formas de masajes solo obtienen valores evidentemente mínimos.
·
Consideraciones
varias:
Lamb explica en su libro “Fisiología del ejercicio” :
cuando un músculo es aislado y enfriado en un laboratorio, su fuerza y su
velocidad de contracción se reducen. Pero, con el calor, tanto la fuerza de
contracción, como la velocidad, mejoran. Los nervios conducen los impulsos con
mayor rapidez, los tendones se hacen más permeables y flexibles con una temperatura
mayor.
Se encuentra menos
resistencia al cambio de longitud (menos viscosidad) en los tejidos
calentados.
Una buena entrada en calor evita calambres, esguinces,
distensiones musculares, y en mayores de 35 años, irregularidades cardíacas.
Sin un calentamiento previo, cualquier corazón en reposo sometido a un esfuerzo
repentino, puede reflejar señales de un abastecimiento insuficiente de sangre,
aún en deportistas con un buen nivel de actividad física.
Cuando
el cuerpo aumenta su temperatura, las arterias coronarias se dilatan y permiten
una mayor circulación sanguínea.
Esta situación de hecho no debería ser solo considerada
en el calentamiento general, sino también durante la “vuelta a la calma”,
después de la actividad deportiva, con el fin de evitar el cansancio o de
acelerar la recuperación; en efecto, en éste caso, el flujo sanguíneo aumentado
permite una mejor evacuación de los residuos metabólicos producidos (por ej.:
ácido láctico).
·
Función:
Considerando el aspecto biológico, la función de una
buena entrada en calor es obtener un aumento de la temperatura corporal
general, lo que produce los siguientes beneficios:
1).- Liberar el liquido sinovial en las articulaciones.
2).- Disminuir la viscosidad muscular mejorando la
eficiencia contráctil (mejor contracción y relajación), tornando más
económica toda actividad muscular.
3).- El flujo sanguíneo aumenta y en consecuencia mejora
el aprovisionamiento de oxígeno; el aumento de la temperatura favorece una
disociación más rápida del oxígeno de la hemoglobina y de la mioglobina, que a
partir de ese momento quedan disponibles para el músculo. La vasodilatación
produce mejoras en el aporte de nutrientes y la remoción de material de
desecho.
4).- El aumento de la temperatura, facilita la liberación
de neurotransmisores en la placa motora.
5).- Se verifica un aumenta de las posibilidades de
desarrollar tensión muscular, demostrable con un dinamómetro.
6).- Reduce la posibilidad de lesiones musculares y
tendinosas.
·
Conclusión:
El medio principal de la preparación para la actividad
deportiva será por lo tanto el calentamiento general por ejercicios activos,
seguidos de un calentamiento específico de la disciplina. Luego se puede, como
complemento, recurrir subsidiariamente a los otros procesos.
El calentamiento tiene entre otras, la misión de
armonizar entre ellos, en forma óptima, todos los sistemas funcionales que
contribuyen a determinar la capacidad de Perfomance del deportista.